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En la actualidad, las compañías son valoradas no únicamente por la calidad de sus productos o servicios, sino también por el grado en el que comparten información con sus clientes, empleados, proveedores o socios. La mayoría de las organizaciones tienen una gran abundancia de datos, sin embargo, poseen una carencia o penuria en el conocimiento de los mismos y en cómo están organizados y distribuidos. Es por ello que surge la necesidad o concepto de Business Intelligence, el cual trata de englobar todos los sistemas de información de una compañía para obtener de ellos no sólo datos o conocimiento, sino una verdadera inteligencia de negocio que confiera a la organización ventajas competitivas.
La información es el activo más importante y es la clave en los negocios actuales, cuanto más amplia y disponible se tenga, se vuelve más valiosa. Un ejemplo: un departamento de marketing, si tiene información precisa y veraz de su base instalada de productos y servicios, estará mejor capacitado para desarrollar promociones, campañas, etc. Cuando los clientes puedan verificar el estado de sus artículos y sus pedidos es más probable que realicen una nueva compra.

La metodología Business Intelligence tiene la capacidad de consolidar información y analizarla con la suficiente velocidad y precisión para descubrir ventajas y poder tomar decisiones estratégicas de negocio

No obstante, hoy en día, muchas organizaciones siguen teniendo una gran abundancia de datos, las métricas de funcionamiento y los recursos de información siguen estando perdidos en un universo de números y sistemas, desconectados con sus propias fuentes y mecanismos de representación. Esto hace que el mantenimiento de la información entre los departamentos y/o unidades de negocio de una o varias compañías sea extremadamente difícil.
El cambiante entorno económico y tecnológico, donde la globalización y la apertura de mercados es cada día más visible, la aparición de las nuevas tecnologías y la problemática de sistemas ya descrita impulsaron el nacimiento del Business Intelligence, concepto que, como se señalaba anteriormente, engloba todos los sistemas de información de una o varias organizaciones para obtener de ellos no sólo datos o conocimiento, sino inteligencia que confiera a las organizaciones una verdadera ventaja competitiva. Siendo así, podemos concluir que la metodología Business Intelligence tiene la capacidad de consolidar información y analizarla con la suficiente velocidad y precisión para descubrir ventajas y poder tomar decisiones estratégicas de negocio y además ser lucrativos.
Existen varias definiciones de BI y cada una de ellas engloba otros tantos conceptos. IDC define el software de Business Intelligence como un combinación de las siguientes herramientas:
• End-user query and reporting tools.
• OLAP Tools.
• Data minning Software.
• Packaged data mart/warehouse products
• Executive Information Systrem (EIS)

Asimismo DM Review, medio electrónico especializado en Business Intelligence, clasifica los diferentes tipos de software de BI en las siguientes categorías:
Tecnológicos. Bases de datos optimizadas por frecuencias, altos volúmenes de información y consultas multidimensionales.
Aplicaciones analíticas. Aplicaciones prefabricadas con métricas definidas, metodologías y procesos ya predestinados para gestionar problemas de negocio asociados con mercados específicos o verticales o áreas funcionales de una compañía.
Herramientas de análisis. Aplicaciones que no son de mercados verticales o funciones de negocio específicas, pero que pueden proveer de funciones esenciales como de visualización de datos, informes y consultas.
Plataformas de desarrollo. Incluyen bloques de información para adaptar y desarrollar aplicaciones analíticas que resuelven necesidades de negocio. Plataformas que pueden incluir lenguajes de programación como Java, Visual Basic o C y/o plantillas preconfiguradas u objetos. Algunas de las más avanzadas plataformas proveen de una interfaz de usuario muy amigable para manipular estos elementos sin programar códigos.
No obstante, según los analistas de mercado, las claves en la evaluación de un sistema Business Intelligence deben de centrarse en tres aspectos generales: escalabilidad, usabilidad y manejabilidad.
Todas las soluciones deben de ser escalables, así proveerán de más valor a las organizaciones a través de arquitecturas abiertas y distribuidas. Esto permitirá balancear las cargas y adecuar el número de usuarios según el tráfico de datos de bajo y alto volumen.
La usabilidad permitirá a la organizaciones hacer énfasis en aspectos claves como la integración de la información, entrega y distribución de la misma, funcionalidad y seguridad.
La Manejabilidad estará enfocada tanto a usuarios finales como a los administradores del sistema. Las soluciones deben de ser fáciles de usar y manejar, desarrolladas a través de web browser, con flexibilidad en los mismos; esto nos dará un bajo coste de propiedad y un mejor ROI del valor total de la solución (este punto es clave, recordemos que uno de los mayores éxitos de internet es su facilidad de uso, manejabilidad y aprendizaje), posibilitando llegar a mayor o menor nivel de detalle de la información de diversas formas y rápidamente.

Perspectivas de la Business Intelligence
En la actualidad la BI se consolida entre los usuarios españoles como un mercado incipiente. En España se tienen unas perspectivas favorables de desarrollo, especialmente en la medianas y grandes empresas y particularmente en algunos sectores en concreto (sector financiero y servicios, por ejemplo). Esto nos da una evolución del mercado de Business Intelligence en España que pasará de un valor de unos 34,86 millones de euros en el año 1999, a un valor estimado de unos 76,60 millones de euros, con un crecimiento anual que ronda el 30%, en un par de años (Fuente CB Consulting/Computing ).
El parque actual de empresas usuarias de soluciones de Business Intelligence en España –según CB Consulting– nos indica que de las 5000 principales empresas del país, 1.400 ya son usuarias de soluciones BI.
No obstante, hoy ya nos enfrentamos a un nuevo reto en el cual no todas las firmas que hoy se denominan compañías de tecnologías BI pueden acceder (ya sea por visión, estrategia y gama de productos o soluciones) y este nuevo reto es la evolución natural de los sistemas de Business Intelligence hacia sistemas más avanzados o denominados de Business Performance (BPM) o también llamados Enterprise Analytic Solutions.
Hasta hoy, la introducción de herramientas de BI en las compañías ha permitido mejorar la calidad de los informes y el análisis de los datos contenidos en sistemas de data warehousing. Pero todavía quedan muchos problemas por resolver.
Estos sistemas de primera generación BI están todavía en pasivo en su valor, ya que no le permiten a los usuarios obtener información de la situación real del negocio ni sobre aquellos problemas que están apareciendo, para así emprender las acciones correspondientes y resolverlos. Por ejemplo, cuando gestionamos y manejamos un problema de un cliente con nuestro personal dentro de nuestro propio departamento de call center, o bien no tenemos acceso a los sistemas de Business Intelligence, o nuestro personal debe de utilizar distintos sistemas para encontrar y solucionar el problema (con la posible perdida de imagen, recursos, etc.). Este mismo ejemplo puede ser transpolable a otros entornos de nuestra compañía: supply chain, recursos humanos, financieros, etc.

Para resolver estos problemas con las herramientas BI, aparece la nueva generación de sistemas de Business Performance, que mejoran la usabilidad de los sistemas y adelantando el ROI, permiten reducir las inversiones de las organizaciones en sistemas de data warehousing.
Las soluciones de Business Performance se desglosan en tres grandes grupos.
En el primero se refleja el desarrollo de aplicaciones de uso analítico más sencillas de utilizar y aplicaciones analíticas ya desarrolladas anteriormente. Estas aplicaciones deben mejorar la gestión de alto rendimiento del negocio con Dashboards y Scorecards (permitiendo incorporar, si se desea, las métricas o controles del negocio que se quieran aplicar) a través por ejemplo, de cuadros de mando.
El segundo grupo incorpora soluciones y acceso a la información personalizada, a través del uso interno de portales corporativos y de e-Business. Por último, el tercer grupo está diseñado para soportar la toma de decisiones en tiempo real a través del acceso inmediato al sistema de data warehousing o directamente a las tablas, motores automatizados de decisión y recomendaciones de analíticas bajo petición del usuario.

Es importante enfatizar que cada nueva generación de productos construidos bajo este concepto Business Performance no reemplaza a soluciones provenientes de la primera generación de Business Intelligence, sino que se construyen y la complementan. No se desechan productos anteriores (como los cambios de releases o sistemas operativos), sino que se actualizan y complementan a los anteriores. Esto significa que sistemas de reporting en batch, data warehousing y herramientas de BI, además de aplicaciones analíticas, pueden incorporarse a nuestro escenario de trabajo.
Como se ha visto, y dentro del entorno de globalización en el que nos encontramos, aquellas compañías que no puedan demostrar sus ventajas competitivas y por ende contar con un sistema de información de vanguardia (lo que hoy denominamos soluciones de Business Performance) no podrán obtener una diferenciación clave, que se traducirá en una disminución de costes, mejoras en el servicio a clientes, mayor participación de mercado, imagen de compañía, etc.


La nueva generación BI: Business Performance


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